 |
|
REFERENCIAS HISTÓRICAS DE MÁGUEZ |
|
| |
|
|
|
|
El camino de Los Cascajos
Por Gregorio Barreto Viñoly |
Existe un camino antiquísimo, paso
establecido entre los valles de Máguez y Haría, que no sucumbió al
cierre producido por las Montañas de la Atalaya y la de Matos Verdes.
Nos referimos al Camino de las Paredes o de los Cascajos.
La denominación de «Las Paredes» se
debe a la existencia en el pasado de unas paredes de piedra que
protegían el pequeño camino de las aguas de escorrentías y los posibles
desprendimientos de piedras de las laderas cercanas. Con el paso de lo
años, las paredes se desplomaron, quedando sólo los restos de ellas
junto con gravillas y guijarros de las barranqueras anexos, es decir,
los cascajos, apareciendo la típica denominación popular del lugar ante
esta manifestación físico.
A través de este espacio geográfico,
el trasiego de vecinos, tanto de Haría como de Máguez, era constante.
¡Ahí viene madre! se oía el aviso de las vecinos, y al otear el camino
veíamos la maternal figura que venía de Haría. Otras veces eran las
parejas de novios, que no eran muchas, ya que entre ambos pueblos ha
existido un «pique» armonioso. El cura del municipio fue el fiel
pasajero de este camino que hoy en día cruzan multitud de personas.
Porque el Camino de los Cascajos es hoy una señora carretera, asfaltada
y protegida por nuevas y altas paredes. Es un lujo pasar por el lugar,
llegar a lo alto de lo cuesta de Haría y ver al fondo recostado en el
valle del mismo nombre a Máguez, rodeado todo de verdor.
Camino de los Cascajos, elemento
natural y eterno de la vida de estos dos pueblos, tratando de unir en
un tierno abrazo dos valles separados por el medio natural, ya que las
gentes de ambos pueblos son las mismas. |
|