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PERSONAJES |
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D.
Juan Bautista de León
Por Gregorio Barreto Viñoly |
Nació en el pueblo de Máguez (Haría), el día
26-06-1875, siendo hijo de Don Pablo de León Perdomo y de
Doña Candelaria de León Perdomo, habiendo fallecido el día
16-09-1966.
Se trata de uno
de muchos hermanos de dicho matrimonio, cuales fueron Don
Félix, Doña Vicenta, Doña Antonia, Don Juan Bautista, Don
Manuel, Doña Josefa, Doña Isabel, y Don Pablo de León y
León. 
La niñez la llevó
en su pueblo de Máguez, con los amigos de la época,
alternando la agricultura que llevaba desde pequeño, con
animales como había en todas las casas, con las clases
particulares que le proporcionaba alguna persona más
sabedora de la época, porque entonces no habían Escuelas
oficiales en Máguez.
Pero Don Juan
Bautista de León, también de mayor, tuvo su agricultura, a
la que dedicó tiempo, y tuvo gente a su servicio en tal
menester.
Como la gran
mayoría de los varones de la isla, también Don Juan Bautista
de León y León, emigró a las Américas, donde estuvo varios
años, con el fin de agenciar algún dinero para organizarse
su vida.
Luego de regresar
a su pueblo, enseguida contrajo matrimonio con la también
vecina de Máguez, Doña Candelaria Barreto Perdomo, hija de
Don Pedro Barreto Betancor y Doña María Perdomo Luzardo, el
día 07-02-1912, de cuyo y único matrimonio procrearon una
hija única llamada Doña Cristina Manuela de León Barreto,
que nació el día 11-11-1915.
Al poco de
contraer matrimonio, enseguida procedió a edificar una casa
grande, de dos plantas, un caserón al fin, en pleno centro
del pueblo de Máguez, en la confluencia de las Calles de
Santa Bárbara y de Luis Morote, en un terreno que había
heredado de sus padres, donde todos tuvieron un espacio,
donde vivió toda su vida.
También a poco de
casarse, consiguió un buen empleo como Administrador de
Hacienda en Lanzarote, con oficina en Arrecife, y hubo de
vivir temporadas en la Ciudad de Arrecife, alternando con su
pueblo de Máguez, ejerciendo el desempeño de la plaza de
funcionario, hasta su jubilación a los setenta años de edad,
en el año de 1945.
Don Juan Bautista
de León, que había sido luchador de joven, llevó dentro de
sí su afición a la lucha canaria, y desde que se encontrara
con algún amigo, se ponía a hablar de luchas, pero no podía
dedicarse mucho a tal afición, porque ejercía de
funcionario y no podía faltar a su trabajo.
Don Juan Bautista
de León y León, es la primera persona del pueblo de Máguez,
que accedió al funcionariado, con ejercicio en la isla de
Lanzarote.
Don Juan Bautista
tenía una bonita letra, con unos rasgos muy característicos
de él, y con unas líneas y firma muy bonitas, que parece que
denotaban la energía de que gozó siempre.
Don Juan
Bautista, cuando hizo su casa, se acordó de su hermano
menor, Pablo de León y León, al que le dio la posibilidad de
que se ejercitara en la realización de bailes de timple y
guitarra, que es lo único que había entonces, lo que estuvo
ejerciendo en locales en la segunda planta, y se hicieron
grandes bailes por un tiempo corto, pero hubo mala suerte,
porque Don Pablo falleció de una enfermedad incurable en el
año de 1918.
También en la
parte baja del edificio, dejó unos locales a su sobrino Don
Juan Pablo de León Guerra, que también era de Máguez, para
que montara un comercio, y efectivamente allí estuvo varios
años ejerciéndolo, de soltero, donde vendía tejidos,
comestibles, y de todo lo que se pedía entonces, pero al
contraer matrimonio pasó su residencia para Haría.
Su única hija
Doña Cristina Manuela de León Barreto, casó el día
23-06-1943, con Don Don Jorge Santana Hernández, de cuyo
matrimonio nacieron cinco hijos, todos los cuales accedieron
a la carrera del Magisterio.
Don Juan Bautista
de León, cuando se jubiló en el año de 1945, se consideró
liberado para dedicarse a la gran afición que él llevaba
dentro, como era la Lucha Canaria, y así formó un equipo en
Máguez, con algunos chicos de Haría, pero que se consideraba
como el equipo de Máguez, al cual puso el nombre de “Rodríguez
Perdomo”, en honor al gran luchador de Máguez, que fuera
Don Ambrosio Rodríguez Perdomo (El Colorado), padre de Don
Manuel Rodríguez Figueroa.
De todas formas
él siempre estuvo ligado de forma activa a las luchadas que
se celebraban en Lanzarote, aunque de forma un poco pasiva,
y más si intervenía el equipo o luchadores del Norte.
Don Juan salía
con su equipo a otros lugares de la isla, a celebrar
luchadas, en especial Tao y Arrecife, y así se metía a todo
el equipo en un camión, que conducía Nicolás Curbelo Romero,
llamado luego el de las Guaguas, también Pedro Martín Rocha
y otros, y se lo pasaba muy mal cuando al regresar, alguno
se vomitaba en el camión y más si se trataba de un luchador,
pero pasaba muy bien el rato que empleaba en este menester,
porque estaba en su salsa.
Don Juan se
interesaba en obtener sacos de azúcar de entonces, que eran
blancos, para hacer las ropas de lucha, pero al darse cuenta
de que no resistían como pantalón, porque se rompían
fácilmente, se utilizaron luego sólo para camisas, y el
pantalón se hacía de una lona, que era mucho más fuerte.
Pare ello contaba con unas costureras de Máguez, que se
encargaban de confeccionar las ropas.
La afición a la
lucha, que empezó fuerte con él en los años de 1940, luego
decayó porque en 1953 el fútbol anuló la lucha, para luego
volver a renacer en el año de 1958, pero Don Juan ya se
estaba poniendo bastante mayor y se alejaba un poco de las
responsabilidades que llevaba antes.
En el año de
1966, hubo una luchada en la Sociedad de Máguez, en el
espacio que llamaban “La Verbena”, y Don Juan, que estaba
sentado mirando el encuentro, sufrió unos mareos con
vómitos, y se lo llevaron para su casa, y a los pocos días
falleció, el día 16-09-1966, como se dice anteriormente,
llevando los luchadores en el encuentro siguiente, un
brazalete o franja negra en señal de luto por él.
Por los méritos
que Don Juan Bautista de León y León, se cosechó en torno a
la lucha canaria, se le considera acreedor de que sea
perpetuada su memoria de alguna manera, mediante la
colocación de algún símbolo acreditativo, pues no en vano
fue un verdadero caballero de la lucha canaria, y dio todo
cuanto pudo en beneficio de este vernáculo deporte, hasta el
punto de que unos días antes de su muerte estuvo
presenciando una luchada en Máguez, como se ha indicado
anteriormente.
Haría, a 16 de
Noviembre de 2010. |
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